
Al compás de la verdad
Dos palabras que forman un término, una marca registrada de la Argentina: rock nacional. ¿Qué es nacional?: lo propio de una nación, de un territorio en oposición a lo extranjero. ¿Qué es rock?: estilo musical de ritmo enérgico. Entonces, esas dos palabras que forman el término rock nacional hablan de un género musical propio de la Argentina que nació para protestar, para contestar, para luchar.
El rock argentino es una mezcla de estilos musicales (punk, blues, rock) nacido de la mano de grupos que hicieron canciones en español sobre temas que preocupaban a los jóvenes. Una mezcla de estilos musicales que llegó en la década de los ´60 y rompió con una ola de romanticismo dada por el bolero, tango y folklore, en ese entonces, los únicos dueños de las pistas de baile y de cada emisora radial.
Y se declaró una puja dada por los primeros revolucionarios del rock. Las espaldas de muchos comenzaron a darse vuelta para ver a más rebeldes, más soñadores, más creativos de un género que iba a hacer historia.
Una década de pelos largos, guitarras, abucheos y aplausos y los ´70 que se instalaban en pleno desarrollo del rock, con la incorporación de hitos musicales: Pedro y Pablo, Pappo´s Blues, Sui Generis, Almendra, entre otros.
Y se declaró una puja dada por los primeros revolucionarios del rock contra pegadizos estribillos que no brindaban nada más que un movimiento de pies y letras aprendidas de memoria. Por esa razón, se levantaron letras que apuntaban contra las dictaduras para poder expresar sus sentimientos. La juventud “revolucionaria”, de ese entonces, quería desprenderse de palabras vacías y formar parte de una lucha opuesta a las acciones dictatoriales. Una lucha que de la mano de una guitarra iban por una sociedad diferente. Una sociedad que en 1976 fue apoderada por la dictadura de Videla y tantos otros represores. Una dictadura que pretendía el “orden” y la desaparición de jóvenes “subversivos”.
Sin embargo, el nuevo estilo nacional seguía creciendo y los medios de comunicación estaban presentes para ver, para contar, para mentir. La revista “Pelo” se declaró a favor de los progresivos y con festivales de rock, organizados por la misma revista, congregaban multitudes. Aunque existían otros medios, estos contra las jóvenes melenas. Medios que tergiversaban los acontecimientos para romper con el éxito del rock y sacarlos de circulación.
Y el nuevo estilo nacional seguía creciendo. La juventud sólo quería forjar su identidad y para esto nació Serú Girán de la mano de Charly García, Oscar Moro, David Lebón y Pedro Aznar. Un grupo que se identificó por el ingenio y la energía para esquivar la censura. Un grupo que cantó metáforas y despertó a una sociedad, a una juventud con falta de libertad. Sus letras cantaban a la problemática social: “No existe una escuela que enseñe a vivir”, “A despertar un mundo dormido”, “No cuentes lo que en los jardines” son sólo algunas de las tantas letras que mostraban la disfrazada sociedad argentina de los ´70 y ´80.
Mientras la dictadura quería tapar sus acciones, lavar cerebros y callar a subversivos renacían jóvenes que contaban una oculta verdad, jóvenes que no se dejaban engañar ni callar. Porque como dijo Abraham Lincoln: “Se puede engañar a algunos todo el tiempo, y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.” Y por suerte para levantar las vendas de los engañados nació el rock nacional con letras tan verdaderas y tan nacionales. Un movimiento encargado de despertar zombies y demostrar la bronca hacia generales que se creían dueños del país, generales de la vida y la muerte.
http://www.dospotencias.com.ar/rebelde/
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