miércoles, 19 de mayo de 2010

Mayo Frances


Una joven revolución

“Los días rabiosos de Mayo de 1968 se desencadenaron en París por una rebelión estudiantil. Pronto se le unieron los jóvenes obreros y congregó a más de diez millones de personas en una huelga general”, así resume una semana de revolución Beatriz Sarlo y con el término rabioso subjetiva a esas jornadas, aunque no es la única. Muchas personas, denominaron al Mayo Francés como la semana rabiosa. Pero ¿a qué se referían con el término rabia?

Rabia: enfermedad aguda, infecciosa que ataca el sistema nervioso central de un mamífero, en general perros y gatos. La rabia aplicada a una persona es por desear una cosa con vehemencia; y empleada a una protesta significa que es de alta magnitud, intensa, casi excesiva. En cuanto a la patología de la enfermedad, se dice que los infectados tienen un comportamiento variable, son violentos y atacan sin motivo aparente. ¿Hay relación entre la rabia y lo sucedido en el Mayo Francés?

Puede que para subjetivizar a esos días se hallan apoyado en el escenario montado por los actores sociales de dicha protesta. Una atmósfera plagada de gente joven, de obreros, de un humo que ennegresía la lucha y de imágenes, sin fecha de prescripción, que enaltecían el movimiento al saltar, correr, gesticular a favor de sus ideales, de sus formas vanguardistas sesentistas y contra la discriminación, el desconteto estudiantil y el sistema rígido de capitalistas.

Sin embargo, los jóvenes de esa época no eran marginales ni de clases extremadamente bajas, a los cuales los burgueses rechazaban y trataban de enfermos, sino que eran estudiantes disciplinados e intelectuales cansados de respetar a un gobierno y a una sociedad que dictaba, según ellos, lo politicamente correcto.

Y así fue como la juventud se levantó espóntaneamente contra quiénes estaban en contra y dejó su huella con la fórmula: Estudiantes-Obreros; una congruencia de pensamiento con el dibujo, donde los graffitis eran el apoyo del Mayo Francés y hoy son la huella del pasado.

Un movimiento revolucionario que alcanzó a contagiar tanto a países desarrollados como subdesarrollados, sin excluir a nadie y, por qué no, le sacó las vendas de los ojos a otros cuidadanos que vivían de igual forma y que se levantaron contra ese régimen, como fue el caso de: Córdoba, Rosario, Estados Unidos, Madrid, entre otros.

Entonces, ¿se puede decir que el movimiento fracasó? Puede que no halla obtenido resultados materiales, pero sí la fuerza necesaria para levantarse y luchar contra las estructuras, la explotación, el capitalismo y tratar de derribar la competencia para construir un futuro distinto, un siglo XXI con objetivos.

http://sobrehistoria.com/el-mayo-frances-del-68/

http://www.laguia2000.com/francia/mayo-del-68

jueves, 13 de mayo de 2010

Dos visiones, un cambio


¿De dónde se viene? Todo tiene un nacimiento, un punto de partida hacia algún lugar, a veces inesperado, y otras tantas buscado. En muchos casos el camino sufre desvíos o va directo hacia otro punto. Pero siempre, tanto el origen como el desarrollo sufren ambigüedades, tiran para un lado o para el otro, en fin tienen visiones diferentes. Dos caras de una misma moneda.
No necesariamente tener dos caras denota algo malo, si no que también muestra otro mundo, un abanico de posibilidades desencontradas a lo que cada uno piense, dos visiones en torno a un mismo tema.
Es el caso de la movilización que sacudió a un pueblo entero y que esbozó diferentes visiones de un mismo problema.
Es el caso de la protesta del 17 de octubre de 1945, con sus antecedentes, su desarrollo y un desenlace fortuito para algunos, descabellado para otros. Un movimiento causado por el arresto de Perón y para su directa liberación. Un movimiento en manos de los propios trabajadores que veían en la figura de Perón una esperanza de ascenso social, de una mejora laboral. Un movimiento que le dio origen al peronismo y un posterior reconocimiento al pueblo.
Una movilización con dos visiones: peronistas vs aristócratas, clima festivo y pacífico vs desastres, rebeldías e incidentes. Mientras que, los peronistas defendían la imagen de Perón sin aceptar que en la protesta hubo algún tipo de violencia que empañara la autenticidad del valor peronista; la elite sostenía la existencia de incidentes en todo el conurbano y la ciudad de Buenos Aires, por parte de los trabajadores, a tal punto de ir contra toda propiedad aristócrata: Jockey Club, la prensa, universidades, estudiantes, es decir a todo ámbito educativo, que según los trabajadores veían como rasgo de la elite. Aunque curiosamente dentro de esa burbuja de instituciones aristócratas no entraban las fábricas, porque a pesar de ser ámbitos regidos por superiores, por jefes, eran a la vez el lugar que les daba de comer, era su lugar de trabajo.
Comercios cerrados, desaparición de los medios de transporte urbano y pesadas columnas de obreros, que agitaban retratos de Perón, era el escenario que se llevaba todas las miradas del país. Una atmósfera: digna de ser vivida, para algunos; digna de no ser recordada, para otros. Pero en fin, un movimiento que le sacudió las ideas a la mayoría, una escapatoria de la constante manipulación a los obreros para convertirse en algo más que esclavos.
A todo ese escenario descomunal se le sumaban los jóvenes, principales actores de la protesta, quienes luchaban por Perón y al canto (junto con los obreros) de “Alpargatas sí, libros no”, un lema que defendía al trabajo y menospreciaba a la educación. Una educación que, en la actualidad, pisa fuerte y es vista como la posibilidad para el ascenso social y económico.
Una movilización con dos visiones: los trabajadores sin educación e influyentes sobre los jóvenes que sí necesitaban de los libros para poder defenderse y no dejarse manipular por un sector o por otro, porque el trabajo alimenta la economía pero vacía las mentes; vs, los obreros, que a pesar de la falta de formación tuvieron la capacidad de ordenarse para llevar a cabo una manifestación por la lucha de su líder, aunque algunos sostengan que se dio en un medio de violencia, mientras que los peronistas sigan con la convicción de un clima festivo y apasionante.




martes, 4 de mayo de 2010

Elegir la libertad


Una decisión, dos caras. El resultado puede ser positivo o negativo, puede dejar heridas o sonrisas. Pero siempre, una decisión va hacia un cambio. A veces, no se miden las consecuencias, no se sabe cuán lejos se puede llegar y en muchos casos: el fin justifica los medios. Aunque, esos medios no sean cien por ciento transparentes, aunque esos medios no sean cien por ciento oscuros.
Protagonistas: los jóvenes; escenografía: universidades de la Argentina, epicentro en Córdoba; tema: reforma universitaria. La misma comenzó con una decisión entorno a la falta de profesores con valores, de un contacto espiritual entre docentes y alumnos. Y así se concluyó que el conjunto hace la fuerza y ese conjunto apuntó a un cambio y contra mentes eclesiásticas.
Los eclesiásticos eran la clase dominante de 1918, quienes trababan el avance del conocimiento, ocultaban y decidían quién formaría parte de la universidad. Un edificio, y más que eso, disputado por la “clase bien” y por los jóvenes, por medios ni tan cristalinos ni tan borrosos, pero sí con un fin, juvenil, único: docencia libre, cursos y postgrados, cátedras paralelas, asistencia libre y sobre todo democracia, éstos eran los anhelados principios, el objetivo de la Reforma Universitaria.
Pero, ¿a qué se referían con el término reforma?, ¿qué implica ser reformista?: son organizaciones y personas que adhieren a los principios de la Reforma Universitaria: un movimiento iniciado en Córdoba y extendido a otras Universidades Nacionales, como lo eran la Universidad de Buenos Aires y de La Plata.
Pensar en reforma era pensar en rebelión y que ese movimiento fuera realizado por jóvenes sumaba un condimento más picante, por un lado quiénes estaban en contra pensaban que los jóvenes no tenían derechos; pero por el otro, (quiénes estaban a favor) pensaban que esos chicos luchaban por sus ideales, por el camino a un verdadero futuro.
Sin embargo, si la juventud peleaba por un respeto, por una educación espiritual, etc., ¿por qué se los tildaba de revolucionarios?, ¿por qué la revolución siempre se la asocia con lo malo? La revolución puede denotar algo bueno, romper con un régimen estricto y mandatario para llegar a uno democrático: pedido de la Reforma.
Y ese mismo conjunto, principios y el ansiado levantamiento devinieron un paro. Pero, ¿huelga significa quedarse de brazos cruzados, no hacer nada? Comúnmente, el término huelga se lo asocia con holgazanería, con ocio, aunque en realidad se refiere a levantarse e ir en contra de algo, de alguien, puede que muchas veces afecte a terceros o que se de en el ámbito adecuado, porque no todo levantamiento concluye en destrozos, porque no todo fin justifica los medios.
Con una idea y pensamiento formado, los jóvenes tomaron un camino: expresar qué sentían y reformar el sistema universitario que lleva consigo una reforma social, ya que, la universidad fue, es y será una herramienta necesaria para el desarrollo de la sociedad.
Las universidades nacionales, en especial la de Córdoba, lucharon contra los tiranos que querían vaciar sus mentes, lucharon para llegar a una toma de conciencia y sobre todo por el reconocimiento de sus propios ideales, de sus propios derechos.


http://www.tribunadocente.com.ar/pedagogia/pedago6.htm

http://www.soldadosdigital.com/2009/156-junio/nota_reforma.htm