martes, 27 de abril de 2010

Medios y Noticias


Una creativa realidad

Un antes y un después. Contrastar. A veces sin quererlo, a veces a propósito pero siempre se cae en la comparación. Comparar el antes y el después, elegir el pasado o el presente y porqué no apostar a un futuro. Los medios de comunicación rondan entre una etapa ideológica y una económica; pasan de un liberalismo mercantil a un mercado exigidor, donde los tiempos no son los mismos y la finalidad mucho menos.

Los medios son comparables y a la vez, literalmente, se comportan como una empresa, en algunos casos más constituida que otras. Hoy en día la creatividad es la base de la empresa, es el gancho para llegar a un público apurado, desatento. Pero para esto, la empresa necesita empleados que se manejen en la nueva era, que tengan el estilo de crear, de atraer.

Los periodistas actúan como “verdaderos perros de presa que dan la vida por maravillar a su editor y a sus lectores con información verificada y creíble” (José María Pasquín Durán), es así como se maneja una empresa, es así como el empleado se construye dependiendo de la compañía en la que trabaje. Porque todo periodista se comporta como un niño pero también como un comerciante, ya que, en sus inicios se le dan las pautas necesarias de trabajo y a medida que ese niño crece se torna un verdadero negociante que maneja diferentes alternativas, que acepta y rebota y que permanece en una relación constante de tire y afloje.

Ese mismo comerciante tiene su propio capital: (para llegar a una noticia creativa y a la vez creíble) las fuentes, que dan prestigio y que se encuentran en un nivel de intercambio, en un mercado de tensión, dónde la soga tira tanto para un lado como para el otro.

Así es como toda empresa marca su camino y en base a eso se expande o no. Todo medio tiene empleados, esos comerciantes que se valen de un producto: la noticia.

La noticia puede ser la misma en muchos medios, pero la forma de encararla es la que va a maravillar o no, tanto al jefe (editor) como al cliente (lector). Y así es como nuevamente se comienza a comparar. Primero el pasado de la noticia: no eran opinables; con respecto a su presente: como dice Fernán Saquier, Secretario de la Redacción de La Nación, ahora “las noticias tienen gracia y una vuelta artística de optimismo”. También, se compara la cuota de creatividad de cada periodista, ese ingrediente que hace al producto (noticia) vendible y atrayente.

De esta forma, se ve que todo medio es un sistema de transas, de tires y aflojes, un mundo que, después de la caída del muro de Berlín, comenzó a hacer negocios y que a su vez se maneja con comerciantes de diferentes rangos, con intereses diferentes, pero con un producto único: la noticia